La lavanda, cuyo nombre científico es Lavandula angustifolia flower oil, es una planta aromática muy popular en todo el mundo, y su aceite esencial es uno de los más utilizados en la cosmética natural. Este aceite se obtiene a través de la destilación de las flores y hojas de la planta de lavanda y ha sido utilizado desde la antigüedad por sus múltiples propiedades y beneficios para la piel. En este artículo, exploraremos en detalle las propiedades y usos del aceite de lavanda para el cuidado de la piel.

Propiedades del aceite de lavanda

El aceite esencial de lavanda contiene numerosas propiedades que lo hacen un ingrediente estrella en el cuidado de la piel. Algunas de estas propiedades incluyen:

  1. Efecto calmante: Gracias a su poder refrescante y analgésico, ayuda a calmar la piel cuando presenta algún tipo de afección, como irritación y picazón. Además, estimula la regeneración de la piel.
  2. Efecto antiinflamatorio: Es un ingrediente excelente para tratar irritaciones, acné, eccemas o herpes, ya que actúa como cicatrizante y antiinflamatorio natural. Su aplicación reduce la irritación y calma la zona afectada.
  3. Efecto antibacteriano y cicatrizante: Debido a sus características, suele utilizarse en cremas para tratar llagas bucales o tratamientos de acné severo, ya que sus principios evitan que proliferen las infecciones y ayudan a acelerar el proceso de cicatrización de la piel.
  4. Efecto hidratante y antioxidante: Su composición ayuda a retener la humedad en la piel, siendo un activo altamente beneficioso en cremas hidratantes y tratamientos para pieles secas. Además, previene la oxidación de la piel y mantiene esta sana y firme durante más tiempo.

Usos del aceite de lavanda para la piel

El aceite de lavanda es el ingrediente perfecto para el cuidado de la piel, ya que puede utilizarse de diversas maneras para tratar diferentes problemas y afecciones cutáneas. Algunos de los usos más destacados del aceite de lavanda para el cuidado de la piel incluyen:

Combatir el acné

Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antisepticas, el aceite de lavanda ayuda a combatir las bacterias que causan el acné. Puedes aplicar unas gotas de aceite de lavanda con ayuda de un algodón en la zona donde tengas acné y reducirá la inflamación. Además, puedes mezclarlo con mascarillas antiacné para obtener resultados más óptimos.

Evitar las arrugas

La lavanda actúa como revitalizante de la piel, ayuda a regenerar las células y mantiene el tejido firme. Su efecto antioxidante también previene el envejecimiento prematuro de la piel, manteniéndola joven y saludable.

Sanar heridas y quemaduras leves

Si te has quemado o tienes alguna herida leve, puedes aplicar unas gotas de aceite de lavanda sobre la zona afectada. Esto te ayudará a desinfectar la herida y, posteriormente, a regenerar la piel. Por sus propiedades antisepticas, también ayuda en la curación de las cicatrices al estimular la formación de células.

Calmar la picazón

¿Alguna vez te ha picado un mosquito y te ha dejado dolorosas ronchas? El aceite de lavanda, al ser un antiinflamatorio, reduce la picazón, el enrojecimiento y la inflamación de la picadura.

Cosmetología

Por sus propiedades tonificantes, equilibrantes y relajantes, el aceite de lavanda se utiliza para el cuidado de pieles grasas. Además, ayuda a matar las bacterias de la piel, la limpia y cura sin obstruir los poros. Puedes aplicar lavanda por las noches antes de dormir. Sobre la piel, actúa como un tónico hidratante y antiinflamatorio.

Reducir los eccemas

El aceite de lavanda mejora las afecciones cutáneas de los eccemas, calma el picor y reduce la inflamación.

Mejorar la varicela

La lavanda es muy útil para aliviar los picores y el escozor que causan las vesículas de la varicela.

Origen y producción de la lavanda

La lavanda se ha utilizado durante más de 2000 años para la elaboración de infusiones, esencias, aromatizadores, perfumes, entre otros. Se encuentra en la cuenca mediterránea, en zonas de África, Asia e India. En Europa, los campos de lavanda de la Provenza francesa son los más famosos, y entre junio y julio, con su floración, se llenan de un intenso color violeta.

En España, hay un gran punto de producción de lavanda en Brihuega (Guadalajara), donde también se cultivan extensos campos de lavanda.

Idealmente, la lavanda debería proceder de agricultura ecológica y de una fuente de abastecimiento sostenible, ya que, a través de la destilación por vapor, se asegura que las propiedades naturales de esta planta aromática se conserven de manera óptima.

Cómo asegurarse de que la lavanda es ecológica

Una forma de verificar si un producto de lavanda es ecológico es buscar el certificado ECOCERT, que garantiza que se trata de un artículo ecológico, con ingredientes naturales y ecológicos, y cuya producción ha tenido el mínimo impacto medioambiental posible.

Una excelente manera de comprobar los efectos de la lavanda en tu piel es con los productos de lavanda de marcas ecológicas y sostenibles, como Garnier BIO. Podrás encontrar en su línea de cuidado anti-edad productos como la Crema de Día, el Cuidado de Ojos y el Aceite de Rostro Reafirmante, que incluyen el poder de la lavanda para cuidar tu piel de forma sana y natural.

Gracias a las propiedades de la lavanda, podrás cuidar de tu piel de manera sana y natural, garantizando que esté radiante e hidratada. Puedes aplicar el aceite de lavanda en tu rutina diaria de cuidado de la piel sin ningún problema, incluso en las pieles sensibles. ¡Anímate a probar los beneficios de esta maravillosa planta aromática y comparte tu experiencia en nuestras redes sociales!